Familias de Esperanza
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Programa de “familias de acogimiento a corto plazo o familias de tránsito”:

Las familias de tránsito colaboran en el cuidado de un niño cuando por situaciones difíciles y en algunos casos graves, deben separarse de sus propios padres por un tiempo. Estas familias voluntarias son seleccionadas para el cuidado de los niños que ingresan en la Asociación, en general niños menores a los cinco años o niños que necesitan atención especial, ya sea por encontrarse en situación de bajo peso o presentar algún problema de salud. Estas familias cuidan, durante un período corto de tiempo, ayudan y dan amor a un niño hasta que se complete el proceso de restitución a su familia biológica ó, en caso de que esto no sea posible, sean adoptados por otra familia. Ese amor desinteresado hace que se creen  lazos emocionales  estrechos, y es ahí donde reside la fuerza motriz del acogimiento familiar, en esa entrega incondicional de afecto sabiendo que tarde o temprano se producirá la separación.

El sistema se basa en el respeto por los derechos del niño y de su familia de origen, la solidaridad y la concepción de que la familia acogedora es complementaria, integradora y no sustitutiva. 

Dichas familias, reciben apoyo técnico/profesional y supervisión durante todo el proceso como así también en la medida que lo requiera apoyo económico o material para el cuidado del niño, como lo son pañales, ropa, leche, medicación, etc.

Las familias de tránsito deberán firmar al recibir un niño el reglamento de Familias de Esperanza para niños en tránsito.


Programa de “familias de acogimiento a largo plazo”:

Estas familias son un recurso social que proporciona una familia a aquellos niños, niñas o adolescentes que por diversas razones no pueden convivir con su familia biológica. Este tipo de acogimiento se realiza cuando el retorno a dicha familia no es posible o deseable en interés del bienestar del propio niño y, al mismo tiempo, la separación definitiva mediante la disposición de adopción tampoco es recurso adecuado. Los acogimientos han de promover un desarrollo emocional, físico e intelectual al tiempo que una identidad personal y social. El  niño ha de recibir los apoyos necesarios para poder desarrollar, dentro de un ámbito reducido como es el núcleo familiar, sentimientos de seguridad, de permanencia y de pertenencia. El acogimiento familiar a largo plazo ofrece al niño la posibilidad de vivir en un ambiente familiar complementario al suyo, durante el tiempo que sea necesario, hasta la independencia del niño, su mayoría de edad o hasta la propuesta de una alternativa de convivencia más adecuada. La familia de acogimiento a largo plazo se compromete a facilitar las relaciones y las visitas del niño con su familia biológica, teniendo siempre en cuenta el bien superior del niño, manteniendo de esta manera, los vínculos afectivos.

Las familias de acogimiento familiar a largo plazo reciben apoyo técnico/profesional y supervisión durante todo el proceso, especialmente en los momentos más sensibles, como los primeros encuentros, las visitas u otras eventualidades que pudieran dificultar la adecuada adaptación de los niños. También, de necesitarlo, reciben apoyo económico por parte de la Asociación, el cual es usado exclusivamente para el niño.

Hogares Convivenciales:

Para poder atender a niños mayores a dos años y a grupos de hermanos, derivados desde los distintos Organismos y con el objetivo de evitarles mayores sufrimientos emocionales por la separación, así como para fortalecer el vínculo familiar entre ellos, la Asociación cuenta con dos hogares convivenciales, el Resguardo I ubicado en el partido de San Isidro y el Resguardo II ubicado en el Partido de Vicente López. Son hogares transitorios y el egreso depende de la situación judicial de cada niño o grupo familiar. En algunos casos es posible que estos niños permanezcan en nuestra Asociación hasta su mayoría de edad. Por lo tanto, el Proyecto incluye proporcionarles un ambiente de familia para desarrollarse, así como acompañarlos hasta el final de su niñez brindándoles la educación y las capacidades que les permitan manejarse en la vida. Los niños asisten al colegio y según las necesidades de cada niño, son tratados por psicólogas, psicopedadogas o fonoaudiólogas. Asimismo asisten a colonias de verano y desarrollan actividades culturales y recreativas fomentando siempre la integración con la comunidad para un sano desarrollo.

Programa de “familias de apoyo”:

Las familias de apoyo, son familias voluntarias que se acercan a la Asociación para colaborar con la misma conformándose como un sostén para los niños que se encuentran viviendo en los hogares convivenciales, esto significa salir de paseo con algún niño o grupito de hermanos un día de la semana o los fines de semana. De esta forma se promueve que el niño que vive en un Hogar pueda vivir las dinámicas propias de una familia, preparándolos así para su egreso.